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Actividad 2: La Luna, sus fases y los eclipses

Para la realización de esta actividad se empezó por obscurecer el salón de clases con bolsas negras de basura. Gracias a que solamente hay una ventana por la cual entra la luz del Sol, no tomó más de 10 minutos el hacerlo. Cuando hice lo mismo en un salón de clases de una institución educativa, y con 40 estudiantes, hacer lo mismo tomaba por lo menos una hora, y requería de muchas bolsas de basura.

Esta actividad consiste en la construcción de un modelo Luna-Tierra-Sol, en el que una bombilla hace las veces de nuestra estrella principal, misma que da el nombre a nuestro Sistema Solar; una bola de poliestireno expandido (comúnmente llamado icopor en Colombia) como la Luna, y las cabezas de cada estudiante tomando el lugar de la Tierra.

La bombilla se ubica en un lugar central, y los estudiantes se paran frente a ella formando una especie de semicírculo. Si hay muchos estudiantes, se puede realizar en grupos. Se inicia por comprender la rotación de la Tierra y como esta causa los días y las noches, suponiendo que Dosquebradas (el municipio de Risaralda en el cual nos encontramos) o Pereira se ubica en la nariz de cada uno.

Posteriormente, deben tomar una bola de poliestireno expandido e introducirla en un lápiz o lapicero para posicionarla frente a sus cabezas. Al simular la traslación que realiza la Luna alrededor de la Tierra girando las bolas alrededor de sus cabezas se nota como las fases de las Luna surgen de manera natural como la sombra que se da en la bola por su ubicación respecto a la bombilla.

Es aquí donde hay que relacionar esta actividad y este modelo con los anteriores, tratando de que los estudiantes mismos deduzcan las fases a partir del modelo, y pidiéndoles que se ubiquen en las diferentes fases de la Luna, así como que predigan el orden de las fases.

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Figure 1: Modelo Tierra-Luna-Sol (Archivo propio)

Una vez hecho esto, se puede aprovechar el modelo construido para entender las causas de los eclipses. Para un eclipse solar basta con ubicar la esfera de poliestireno entre la bombilla y el rostro y ver la sombra que aparece. De allí se puede deducir por qué un eclipse solar no es observable desde toda la Tierra, y también se pueden mencionar conceptos como el de umbra y penumbra. El eclipse lunar se puede simular generando sombra con la «Tierra» (la cabeza) sobre la «Luna» (la esfera). Este modelo, sin embargo, no puede explicar el color rojo que toma la Luna durante este tipo de eclipses, ya que nuestra cabeza no posee una atmósfera que actúe como filtro en la luz.

Para terminar, se pueden usar aros hula hula para mostrar las órbitas del Sol y de la Luna y como estas no se encuentran alineadas. De esa forma se entiende por qué los eclipses no son tan frecuentes como se podría pensar.

Actitud de los estudiantes

La actividad es muy inmersiva para los estudiantes. Al estar su cabeza en el punto de vista de la Tierra, la reacción general frente a la sombra y las fases es de asombro. Es notorio en sus rostros.

Además, con las preguntas y retos adecuados, se puede estimular el que ellos mismos deduzcan las fases.

Aunque hubo algo de desorden por las edades de algunos integrantes (de 10 a 13 años más unos de grado 11 de entre 17 y 20), todos participaron activamente.

Utilidad de las TIC

Las TIC no fueron usadas en esta actividad. Quizá vale la pena mencionar que a través de WhatsApp compartí material extra para entender las fases.

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Figure 2: Los objetos colocados en la posición de la Luna comparten su fase (Tomado de: Astronomía en tu bolsillo)

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Figure 3: Tomado de: Astronomía en tu bolsillo

Inconvenientes y aciertos

A mi parecer, la actividad es un gran acierto porque le entrega a los estudiantes una herramienta mental ubicada en el espacio y en la que ellos mismos pueden pararse para entender, en principio las fases de la Luna, pero, a la larga, otros fenómenos como el porqué la Luna en ciertas fases aparece durante el día y otras en la noche o más tarde. Con la generalización adecuada del modelo, es posible que ellos mismos descubran o razonen conclusiones nuevas más allá de los discutido.

El único inconveniente fue un estudiante nuevo que generó algo de indisciplina. Sin embargo, eso da pie a encontrar estrategias grupales para mantener un ambiente adecuado.

Referencias

Andrew Frankoi, D. S. (2002). El Universo a sus pies (P. Astro, ed.). Sociedad Astronómica del pacífico.

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