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Primera actividad: Las fases de la Luna

En la primera sesión del Club de ciencia, realizamos la actividad diagnóstica llamada Prediciendo las fases de la Luna.

En ella, los estudiantes empezaron por dibujar lo que en sus cabezas surgía cuando pensaban en la Luna. Al comparar las ilustraciones, se hacía evidente que la forma en que cada uno veía la Luna podía diferir bastante. Algunos la dibujaban completa, como si estuviese llena, mientras que otros la dibujaban en la forma que asume al estar en creciente o en menguante. Algunos la acompañaban de estrellas e incluso ubicaban en ella a astronautas y módulos lunares, y hasta extraterrestres.

El objetivo de esta primera parte era no más señalar lo variado que es un pensamiento como «la Luna» en diferentes mentes.

Una vez hecho esto, los estudiantes se ubicaron en parejas para entregarles una hoja con fotos de la Luna en sus diferentes fases, hojas de papel y pegante. El objetivo que les presenté consistía en ordenar las fases de la Luna en el orden que consideraran correcto.

primera_actividad.jpg

Figure 1: Primera actividad del Club de Ciencia (archivo propio)

Una vez terminaron de ordenar y pegar las imágenes en la hoja, procedí a compararlas. Es importante señalar que en este punto, que es apenas un diagnóstico, no se trata de hacerlo bien, ni es el momento de «explicar» cómo son las fases. Para eso estarán las actividades posteriores. El objeto es únicamente ver de qué punto parten los estudiantes, y tener una referencia para evaluar la evolución de cada uno. Guardé las hojas para revisarlas en las posteriores actividades.

Lo siguiente que hice fue entregarles la hoja de registro de observaciones de las fases de la Luna. Aunque la guía de astronomía sugiere, si es posible, salir y ejemplificar el llenado de la hoja, la hora y la fecha en que se hizo no lo posibilitaba. Sin embargo, les expliqué lo mejor posible el llenado, y la idea era que en cada semana miraríamos los avances.

A manera de comentario, siendo la primera sesión del Club de ciencia en un proceso barrial, teníamos mucha incertidumbre sobre la respuesta de la comunidad. En la primera sesión llegaron adultos y niños, lo que significó un reto. Sin embargo, conforme pasaron las sesiones, el grupo se estabilizó. Únicamente una pareja conformada por estudiantes universitarios logró dar con la respuesta correcta. Las demás parejas, todas, solían organizar en orden ascendente o descendente las imágenes.

Finalmente se creó un grupo de Whatsapp para coordinar las actividades, para compartir material y alentar el interés personal.

Actitud de los estudiantes

En general, hubo gran receptividad de parte de los estudiantes. La actividad era práctica y los invitaba a pensar como científicos y astrónomos.

Vale la pena mencionar que algunos estudiantes compartieron vídeos e hicieron comentarios sobre lo discutido.

Uso de las TIC

Para esta actividad no se utilizaron las TIC. Simplemente no era necesario.

Sin embargo, se creó el grupo de whatsapp con los integrantes del Club de ciencia, el cual ha servido tanto para coordinar como para compartir información sobre ciencia.

Llama la atención que algunos jóvenes en distintos momentos tomaron la iniciativa de compartir imágenes y vídeos sobre ciencia a sus compañeros, lo cual refleja autonomía, curiosidad y buena receptividad frente a lo que se discute.

Inconvenientes y aciertos

El primer inconveniente, el rango tan grande en edades. Sin embargo, era normal para un proceso de educación no formal, de carácter comunitario y de asistencia voluntaria.

Un gran acierto de esta primera actividad fue el despertar la curiosidad y el interés por nuestro satélite natural. Ni siquiera los adultos los jóvenes de más edad y los adultos tenían una comprensión precisa del movimiento de la Luna y de cómo este produce las fases.

Referencias

Andrew Frankoi, D. S. (2002). El Universo a sus pies (P. Astro, ed.). Sociedad Astronómica del pacífico.

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